Iglesia de Jesucristo Palabra Miel San José
Majestuoso paisaje de montañas verdes con luz dorada del amanecer — la gloria de Dios manifestada en su creación

Una pregunta sobre tu eternidad

¿Cómo puedo ser
salvo?

Tu vida tiene un propósito y tu eternidad importa. La Biblia enseña que el pecado nos separa de Dios y que no podemos salvarnos a nosotros mismos. Pero hay buenas noticias: Dios proveyó salvación por medio de Jesucristo.

“Dios... quiere que todos los hombres sean salvos”
— 1 Timoteo 2:4 (RVR1960)
“Todo aquel que en Él cree... tiene vida eterna”
— Juan 3:16 (RVR1960)
“La dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús”
— Romanos 6:23 (RVR1960)
“Todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo”
— Romanos 10:13 (RVR1960)
“Dios... quiere que todos los hombres sean salvos”
— 1 Timoteo 2:4 (RVR1960)
“Todo aquel que en Él cree... tiene vida eterna”
— Juan 3:16 (RVR1960)
“La dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús”
— Romanos 6:23 (RVR1960)
“Todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo”
— Romanos 10:13 (RVR1960)

El mensaje en 10 pasos

«Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios»
— Romanos 3:23 (RVR1960)
«Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro»
— Romanos 6:23 (RVR1960)
«Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras»
— 1 Corintios 15:3-4 (RVR1960)
«Que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo»
— Romanos 10:9 (RVR1960)
1Primero

Dios te ama y quiere salvarte

Antes de hablar de pecado, hay que saber esto: Dios no quiere que te pierdas. Él quiere que tú seas salvo y conozcas la verdad.

«el cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad»
— 1 Timoteo 2:4 (RVR1960)
2Segundo

La ley de Dios muestra que eres pecador

Dios nos dio mandamientos para mostrarnos que necesitamos un salvador, no para salvarnos por cumplirlos.

«De manera que la ley ha sido nuestro ayo, para llevarnos a Cristo, a fin de que fuésemos justificados por la fe»
— Gálatas 3:24 (RVR1960)
3Tercero

Todos somos pecadores

Nadie es tan bueno como para ganarse el cielo. La Biblia dice que no hay ni una sola persona justa, ni una.

«Como está escrito: No hay justo, ni aun uno; ... por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios»
— Romanos 3:10, 23 (RVR1960)
4Cuarto

La paga del pecado es la muerte

El pecado tiene un precio, y ese precio es la muerte eterna, separados de Dios para siempre.

«Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro»
— Romanos 6:23 (RVR1960)
5Quinto

No puedes salvarte con tus propias obras

Ni ser buena persona, ni ir a la iglesia, ni dar limosna te puede salvar. La salvación es un regalo, no un premio que se gana.

«Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe»
— Efesios 2:8-9 (RVR1960)
6Sexto

Cristo es el único que nunca pecó

Para poder pagar por tus pecados, Cristo tenía que ser perfecto. Él nunca pecó, ni una sola vez.

«Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él»
— 2 Corintios 5:21 (RVR1960)
7Séptimo

Cristo murió por tus pecados (esto es el evangelio)

Jesucristo pagó en la cruz lo que nosotros debíamos. Murió, fue sepultado, y resucitó al tercer día. Esto es literalmente «el evangelio», la buena noticia.

«Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras»
— 1 Corintios 15:3-4 (RVR1960)
8Octavo

Su sangre te limpia de todo pecado

La Biblia enseña que sin sangre derramada no hay perdón de pecados. Cristo derramó su propia sangre por ti, una sola vez, para siempre.

«Y casi todo es purificado, según la ley, con sangre; y sin derramamiento de sangre no se hace remisión»
— Hebreos 9:22 (RVR1960)
«pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado»
— 1 Juan 1:7 (RVR1960)
9Noveno

Cree en tu corazón y recíbelo por fe

No basta con repetir una oración de memoria. Muchos dicen las palabras correctas con la boca pero nunca confían de corazón, y siguen perdidos. La fe verdadera no es una fórmula, es confiar por completo, de corazón, en lo que Cristo ya hizo por ti.

«Que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia, mas con la boca se confiesa para salvación»
— Romanos 10:9-10 (RVR1960)
«porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo»
— Romanos 10:13 (RVR1960)
10Décimo

Puedes saber que ya eres salvo, y hoy es el día

Cuando confías en Cristo, no tienes que quedarte con dudas. Puedes saberlo con certeza. Y no lo dejes para después — puedes aceptarlo ahora mismo.

«Estas cosas os he escrito a vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que sepáis que tenéis vida eterna, y para que creáis en el nombre del Hijo de Dios»
— 1 Juan 5:13 (RVR1960)
«Porque dice: En tiempo aceptable te he oído, y en día de salvación te he socorrido. He aquí ahora el tiempo aceptable; he aquí ahora el día de salvación»
— 2 Corintios 6:2 (RVR1960)
Preguntas frecuentes

Preguntas que tal veznunca te has atrevido a hacer

Ser salvo significa ser rescatado de la condenación que merecíamos por el pecado y reconciliados con Dios. El apóstol Pablo enseña que la salvación es por gracia, por medio de la fe, y no por obras (Efesios 2:8-9). Es un don que se recibe al confiar en Jesucristo.

Porque todos hemos pecado y estamos destituidos de la gloria de Dios (Romanos 3:23). La paga del pecado es muerte (Romanos 6:23), y todos compareceremos ante el tribunal de Cristo (2 Corintios 5:10). Necesitamos ser rescatados porque no podemos justificarnos a nosotros mismos.

El pecado es toda transgresión y desobediencia a la voluntad santa de Dios, en pensamientos, palabras y acciones. Pablo cita la Escritura: «No hay justo, ni aun uno» (Romanos 3:10). Es fallar al padrón perfecto de Dios, y todos lo hemos hecho.

Pablo enseña que es necesario que todos comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que haya hecho en el cuerpo (2 Corintios 5:10). La existencia no termina con la vida física; por eso nuestra condición delante de Dios importa ahora.

La Biblia distingue el cuerpo del espíritu del hombre. Pablo expresa su confianza en que estar ausente del cuerpo es estar presente al Señor (2 Corintios 5:8). El ser humano tiene una dimensión espiritual que continúa más allá de la muerte del cuerpo.

Pablo enseña con claridad que todos compareceremos ante el tribunal de Cristo (2 Corintios 5:10). Nadie puede sostenerse ante Dios por sus propias obras; por eso necesitamos un Salvador. Es por la fe en su sangre que somos justificados (Romanos 3:24-25).

Pablo advierte sobre la pena de eterna perdición, «excluidos de la presencia del Señor y de la gloria de su poder» (2 Tesalonicenses 1:9). Es la separación definitiva de Dios para quienes rechazan la salvación. Por eso Dios proveyó rescate en Cristo.

Estar perdido significa vivir destituido de la gloria de Dios a causa del pecado, sin justificación propia. Pablo enseña que todos pecaron (Romanos 3:23) y que, sin Cristo, estamos bajo la ira venidera (1 Tesalonicenses 1:10). Por eso necesitamos ser rescatados por medio de Jesucristo.

Para el apóstol Pablo, Jesucristo es la imagen del Dios invisible (Colosenses 1:15), en quien habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad (Colosenses 2:9). Es el único mediador entre Dios y los hombres (1 Timoteo 2:5).

Pablo lo resume así: «Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores» (1 Timoteo 1:15). No vino a fundar una religión de méritos, sino a rescatar a los que no podían salvarse a sí mismos.

Jesús murió por nuestros pecados para que fuéramos reconciliados con Dios. Pablo enseña que, siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros (Romanos 5:8) y que somos justificados por su sangre (Romanos 5:9).

Significa confiar que la sangre que Cristo derramó en la cruz es el medio por el cual Dios nos justifica. Pablo enseña que Dios puso a Cristo «como propiciación por medio de la fe en su sangre» (Romanos 3:25). No es un rito, sino depositar nuestra confianza en lo que Él hizo.

Sí. Pablo afirma: «Mas ahora Cristo ha resucitado de los muertos; primicias de los que durmieron» (1 Corintios 15:20). Su resurrección confirma que su sacrificio fue aceptado por Dios y garantiza la victoria sobre la muerte para los que creen.

La palabra «evangelio» significa buenas noticias. Pablo lo definió así: Cristo murió por nuestros pecados, fue sepultado y resucitó al tercer día, todo conforme a las Escrituras (1 Corintios 15:3-4).

Sí. La salvación es por gracia, no por obras (Efesios 2:8-9). Pablo mismo se describe como el primero de los pecadores y aun así recibió misericordia (1 Timoteo 1:15). Cuando confías en Jesucristo, Dios te justifica por su sangre.

No. Pablo enseña que Dios nos salvó «no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia» (Tito 3:5). Dios te recibe tal como estás, cuando confías en Cristo.

No. Pablo es tajante: la salvación es por gracia, por medio de la fe, «no por obras, para que nadie se gloríe» (Efesios 2:8-9). Las buenas obras son el resultado de haber creído, no la causa de la salvación.

Gracia significa favor inmerecido: Dios nos da lo que nunca podríamos ganar ni comprar. Pablo enseña que la salvación es un don de Dios (Efesios 2:8-9), no una deuda que Dios tenga con el hombre.

No es solo saber que Jesús existió. Es confiar en Él como Señor y Salvador. Pablo enseña que si confiesas con tu boca que Jesús es el Señor y crees en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo (Romanos 10:9-10).

Cree en el Señor Jesucristo. Pablo enseña que todo aquel que invoque el nombre del Señor será salvo (Romanos 10:13). Confiesa con tu boca que Jesús es el Señor y cree en tu corazón que Dios le resucitó de los muertos (Romanos 10:9-10).

Pablo enseña que, al oír el evangelio de tu salvación y creer en Cristo, eres sellado con el Espíritu Santo de la promesa (Efesios 1:13). Y ahora ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús (Romanos 8:1).

La vida eterna es la vida que Dios da al que cree, reconciliada con Él mediante Jesucristo. Pablo enseña que la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro (Romanos 6:23), y que quien está en Cristo es nueva criatura (2 Corintios 5:17).

Después de creer, vivimos por fe en Cristo. Pablo dijo: «ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí» (Gálatas 2:20). No vivimos así para comprar la salvación —ya es un don de Dios— sino porque hemos confiado en Él.

Pablo enseña que debemos servir a Dios y esperar a su Hijo, quien nos libra de la ira venidera (1 Tesalonicenses 1:9-10), y aguardar la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo (Tito 2:13).

Comienza leyendo la Biblia, orando y acercándote a una iglesia que enseñe la Palabra. Pablo enseña que la fe viene por el oír la palabra de Dios. Si quieres, podemos acompañarte en este primer paso.

Gólgota en Jerusalén siglo I: tres cruces en un promontorio rocoso, luz dorada rompiendo entre nubes tormentosas

Somos salvos por la sangre de Cristo

«Y sin derramamiento de sangre no se hace remisión»
— Hebreos 9:22 (RVR1960)
La salvación de nuestro Señor Jesucristo para el pecador perdido

Lee los siguientes versículos con calma. Son la base de todo lo que hemos compartido contigo.

«Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios»
— Romanos 3:23 (RVR1960)
«Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro»
— Romanos 6:23 (RVR1960)
«De manera que la ley ha sido nuestro ayo, para llevarnos a Cristo, a fin de que fuésemos justificados por la fe»
— Gálatas 3:24 (RVR1960)
«Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe»
— Efesios 2:8-9 (RVR1960)
«Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él»
— 2 Corintios 5:21 (RVR1960)
«Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras»
— 1 Corintios 15:3-4 (RVR1960)
«Que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia, mas con la boca se confiesa para salvación ... porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo»
— Romanos 10:9-10, 13 (RVR1960)
«Porque dice: En tiempo aceptable te he oído, y en día de salvación te he socorrido. He aquí ahora el tiempo aceptable; he aquí ahora el día de salvación»
— 2 Corintios 6:2 (RVR1960)

Si algo no te quedó claro, o no entiendes bien el contexto o el significado de alguno de estos versículos, con gusto te lo explicamos. Podemos leerlos juntos contigo por teléfono o en persona.

Cuando aceptamos a Cristo, es el mejor día de nuestra vida — el número uno. Si acabas de creer estos versículos, o tienes preguntas, comunícate directamente con el Pastor Local Osman Vázquez.

¿Quieres conocer más de Jesucristo?

Nadie sabe cuánto tiempo le queda en esta tierra. Por eso es tan importante llegar a Cristo hoy, no mañana. Llámanos o escríbenos ahora mismo — con gusto leemos los versículos contigo y te explicamos lo que necesites entender.

¿Podemos ayudarte?

Escríbenos con confianza. Nada es demasiado pequeño ni demasiado grande.

Tu información está segura y nunca se comparte sin tu permiso. Iglesia de Jesucristo Palabra Miel San José, Santa Clara, CA.

Cómo llegarEnviar mensajeLlamarEscuchar Radio